24.07.2021 Crio. Gral. (R) Lic. Jorge Khazzaka: «A los policías le digo, al igual que a la población, que las puertas de la Jefatura están abiertas para recibirlos»

Investidura del Jefe y Sub Jefe de Policía de Lavalleja

Por Karen Corbo

A menos de un mes de asumir la dirigencia de la Policía en el departamento, el Jefe de Policía de Lavalleja Crio. Gral. (R) Lic. Jorge Khazzaka estuvo en los estudios de Emisora del Este, en el programa Nada Personal. En alrededor de cuarenta minutos hizo un repaso de su carrera y parte de su vida, además de adelantar su forma de trabajar.

Hijo de inmigrante libanés, Khazzaka hace más de 34 años que es policía, realizó varias tareas desde administrativas hasta tener un pasaje por el exterior en misiones de Naciones Unidas. Fue subjefe de Policía en Rivera y hasta el 30 de junio en Cerro Largo, al otro día, el 1 de julio asumió la titularidad de la Jefatura de Lavalleja.

«Desde chico siempre me gustó jugar con las armas de plástico y de madera, tuve un tío que fue oficial de policía y de bomberos, quien era mi padrino y mi segundo padre. Creo es en él que está la inspiración o el comienzo de la vocación», expresó el jerarca.

Durante su juventud estuvo en Minas, ya que a mediados de la década de 1980 cursó el liceo militar «donde es hoy el Grupo de Artillería, y los fines de semanas me quedaba en donde era el destacamento de Bomberos. Recuerdo de esa época los fríos y paisajes hermosos como el Parque Salus, el Arequita donde hacíamos las famosas maniobras. Además tengo presente a personas como los profesores Gustavo Alzugaray y Ramón Zabaleta. En esa época se empezaba a reconstruir la Ruta 8, se estaba construyendo la Terminal, estaba el restaurante El Ombú, muchas cosas que hoy hay, en aquella época no existían. Recuerdo a quienes en aquellos tiempos fueron compañeros, de los cuales hoy algunos son policías, militares y otros civiles».

Misiones

El Jefe de Policía estuvo seis años en misiones de Naciones Unidas. «La primera fue por el ’97 – ’98, en la República Popular de Angola, una misión casi de supervivencia, bastante hostil, en un territorio minado, en donde no se podía salir mucho. A mí me tocó la zona de la guerrilla donde había mucha pobreza y mucha desconfianza hacia Naciones Unidas. Fue una misión en portugués e inglés, donde había que contactarse con la gente en portugués y después los informes hacerlos en inglés, por lo que los primeros meses fueron bastante complicados porque uno va con algo de inglés de acá es una cosa, pero después hablar en inglés con un indú, africano o australiano, pensar e ir cambiando los chips, es muy difícil. Hay que hacer mucha negociación sobre el terreno. Trabajé en el DDR (Desarme, Desmovilización y Reinserción) de los soldados de la guerrilla a las fuerzas leales y después estaban las áreas de acuartelamiento donde las familias completas estaban en otro complejo que había que visitar para conocer las condiciones sanitarias. Después se hacía mucho los vuelos de cesar fuegos, en recorridas aéreas para ver si no había invasiones de un lado al otro. Era una tarea diversificada y compleja en una primera experiencia y con muy pocos medios logísticos», rememoró.

«La segunda experiencia fue en Costa de Marfil, una misión en francés en el 2004 y hasta el 2006. Fueron 18 meses donde trabajé en una zona de confianza, que era compartida entre los que se declararon en rebeldía y los leales. También negociando entre ambas partes para que no hubiera hostilidades y más bien dedicado a la parte de instrucción y consejero técnico de la policía», relató.

Haití

Su tercera misión fue de 23 meses en Haití, entre 2007 y 2009, «significó un cambio total en la funcionalidad, el apoyo de la policía nacional en lo que era infraestructura y logística. Fue antes del terremoto y si me quedaba tenía una propuesta de extensión, primero de seis, luego de cuatro y después de tres meses, pero mi familia ya estaba al tope. Era director de los servicios técnicos y todos los demás directores y los mandos superiores se reunían en un lugar llamado Ir privée, lugar donde hubo explosión y murieron todos. Si me hubiese quedado me tocaba. No se pasó bien porque después volví en 2015 y hasta el 2016 que fue mi última ida, en lo que fue la cuarta misión completando los 6 años y todavía se vean los coletazos del terremoto».

En el país caribeño participó del «proyecto de la Escuela de Oficiales, que le costó más de US$ 2 millones a los donadores y se destruyó todo, aún quedaban las construcciones a modo de ejemplo de lo que había pasado. Unos meses antes de venirme ya se habían derrumbado dos o tres edificios, entre ellos una escuela con niños, algo terrible. Es rarísimo porque las construcciones de ellos eran de dos o tres pisos con las cimentaciones muy débiles y se suponía que era eso, después empezamos a razonar y decíamos que lo que ocurrió se venía venir. El último terremoto en Haití había sido hacia exactamente 100 años, fue terrible, no quedó nada, murió mucha gente. Lamentablemente en ese país hay mucha corrupción, pocos políticos que feudalizan y dominan el poder, las donaciones que vienen de Estados Unidos y Canadá por ejemplo, algo Alemania y Japón, pero no llegan al lugar donde tiene que llegar muchas veces y el pueblo es muy dependiente de las ayudas que vienen del exterior. Tienen las mismas playas del Caribe que tiene Republicana Dominicana, pero hay otro tipo de mentalidad. Al cruzar fronteras uno se da cuenta de la urbanización, la educación y el respeto al medioambiente. Si se habla con un haitiano se encuentra con un ciudadano que es respetuoso, que habla varios idiomas y que tienen la necesidad de emigrar, más allá de que viven en ese ciclo de hambrunas, terremotos e inundaciones».

Jefe de Policía de Lavalleja Comisario General Jorge Khazzaka

Jefatura

Los últimos destinos de trabajo de Khazzaka fueron bien diferentes a Lavalleja. El actual Jefe de Policía se desempeñó como subjefe primero en Rivera y antes de que le fuera encomendada la Jefatura de Lavalleja, también fue subjefe en Cerro Largo.

«Las diferencias tal vez están en el entorno y la idiosincrasia de lo que son los pueblos fronterizos. El entorno geográfico, específicamente de Rivera con la ciudad de Livramento es una conurbación, son dos barrios, donde hay muchos kilómetros de frontera seca, en la que se entreveran las culturas, los idiomas, hay un trabajo de dos policías que son muy diferentes. La realidad de la policía brasileña tiene cinco especializaciones dentro de la propia policía, porque hay una policía militar, una civil, una estadual, una rodoviaria y una federal. Se trabaja mancomunadamente en torno a, por ejemplo, el contrabando, que es uno de los principales delitos, que acá no se ve mucho. El micro contrabando termina siendo una moneda corriente, como que es un medio de trabajo, con lo que hay que batallar y conciliar, y la presencia de ciertos delitos y ciertas facciones a veces son un poco más complicadas también, porque vienen las cosas buenas y las cosas malas de los países grandes», explicó.

Con respecto a su reciente incorporación de la Jefatura de Policía de Lavalleja, el jerarca admitió que «estoy empezando a organizarme. Estoy yendo a Jefatura a eso de las 8:30 y he seguido de largo, me voy a las 17 o a las 18 horas, de acuerdo a la actividad. En otras ocasiones me voy y vuelvo de nuevo por ejemplo a alguna reunión con los vecinos, como en la ocasión que hubo en Santa Lucía. He tenido pocos horarios como para distenderme aún».

«Encontré una Jefatura administrativamente bien. Desde el punto de vista económico está bien, con un personal respetuoso, disciplinado, bien uniformado, más allá de que en estos días hemos traído más uniformes de Montevideo. Hago hincapié en que se haga más práctica de tiro, que tendría que ser algo innato, dentro de lo que tenemos hay que tratar de sentir, aunque tire 5 o 10 tiros pero que se haga más repetitivo. Los elementos de logística bien, la flota con los vehículos buenos, bien mantenidos y en lo que tiene que ver con elementos humanos estamos justitos, no nos sobra nada», describió.

El requerimiento de más personal para el departamento fue uno de los pedidos sostenidos que realizó su antecesora Blanca Olivera, con lo que Khazzaka coincidió. «La Escuela está funcionando con 19 muchachos los cuales trataremos de que egresen a fines de agosto ya que estanos terminando la parte de instrucción, las materias de Educación Física, dan los exámenes y posteriormente se les hará un fogueo por las dependencias policiales para después sacarlos a la calle. Esta Jefatura no tuvo la suerte de otras. Las vacantes generadas son por gente que se jubiló y demás, no como en otras que hubo vacantes extras. Ya este año no va a haber más tanda que esta y en el 2022 serán pocas las vacantes. Ya estuve hablando con el director general (Diego Fernández) para ver si tenemos la posibilidad de tener algún ingreso más», mencionó.

Interior

A pesar del poco tiempo establecido en el departamento, el Jefe comenzó a recorrer las dependencias del interior y a reunirse con vecinos. «En primera instancia conocí Pirarajá. Después tuve reunión con los vecinos de Santa Lucía (Seccional 3ª) y después fui a Estación Solís para reunirme con los vecinos. Teníamos una reunión en Villa del Rosario que se postergó. Igual fui hasta allí y conocí la comisaria, la casa de comisario y también estuve en el depósito judicial donde están los vehículos. Recibí también a los vecinos de Villa Serrana, con quienes tengo pendiente una visita. La idea es salir al interior, el problema es que en estos primeros días se me ha sido casi imposible hacerlo pero está en agenda plantearles a los vecinos organizarnos para visitar al menos las ciudades más importantes del interior».

«He tenido contacto con el comisario de Solís porque ahí en lo que va quedando del año van a ser las próximas instalaciones de cámaras importantes. Son cuatros sitios y doce cámaras, con tecnología 5G, algo innovador. Solís estaba reclamando eso, tras una iniciativa de un minuano, el vicepresidente de Antel (Robert) Bouvier a quien quiero agradecerle públicamente, quien en su momento el ministro (Jorge) Larrañaga lo comprometió y el respondió. Es un trabajo en conjunto entre el Ministerio del Interior y Antel, que pone las cámaras, mientras que los servicios y la parte de asesoramiento e instalación lo hará el Ministerio del Interior», comentó.

Apertura

«A los policías le digo, al igual que a la población, que las puertas de la Jefatura están abiertas para recibirlos. Hubo gente que incluso me ha llamado para hacerme planteamientos de años y meses atrás. Quiero decirles que con todos los que hablé, me preguntaron o pidieron algo, todos esos planteamientos ya están tramitados, entre ellos, la falta del alumbrado público en una calle. Lo que quiero decirle a la población es que no son solo temas exclusivos de seguridad, sino algunos temas, principalmente en el interior profundo y lo hacemos a través de las Mesas de Seguridad y Convivencia Ciudadana», expresó Khazzaka.

«Muchas veces la población no llega a UTE, a OSE o la IDL. No es que nosotros les vayamos a solucionar los problemas, pero sí podemos ser canales receptores de esas propuestas. Por ejemplo me interesa el tema del alumbrado sobre la calle 212 donde se están haciendo viviendas, porque ahí se puede entrar con el patrullero, solicitar documentación y se puede ver mejor a quienes están circulando por ahí. Además quiero decir que si un policía necesita llegar al jefe, basta con saberlo. Lógicamente por un tema disciplinario lo hablará con su encargado, pero está la sub oficial mayor Cecilia Piñero que es mi ayudante y es quien recepciona a quienes tengan cosas importantes para hablar. Los escucharemos y le buscaremos de alguna manera solucionar la situación», afirmó.

Muy amablemente el Jefe brindó su teléfono personal (092 960 916), demostrando una clara apertura a la ciudadanía.

Abigeato, narcotráfico y casos sin resolver

Con las grandes extensiones de tierra que tiene el departamento, uno de los delitos más preocupante en la campaña es el abigeato. «Tenemos una Brigada de Seguridad Rural con muy poco personal y la idea mía es que ahora con la gente que está para salir es mejorar el patrullaje urbano y rural, además de ver si se puede potenciar un poco más las direcciones de Investigaciones y la Brigada. Hay gente que reclama y parece que una propuesta en el Comando anterior de que se iba a mandar más gente a los puestos o a los destacamentos. Creo que hay que apostar por un patrullaje presencial porque el delito no siempre ocurre en un mismo lugar, se va corriendo», señaló.

«Por las experiencias que tuve sobre las fronteras, es realizar un patrullaje fuerte. Ya tengo un vehículo puesto para eso y estamos esperando a los muchachos de la Escuela de Policía para reforzar la Brigada, investigaciones y poner más énfasis en la presencia policial acá en la ciudad en forma rotativa. Sé que el vecino quiere ver siempre un policía en la calle, pero el tema está en que el vecino salga a la calle, vuelva y note que no le faltó nada en su casa. Mi estrategia es aplicar un patrullaje rotativo tanto en la ciudad como en la campaña y en los lugares que vemos que están azotando los delitos, y contar con una Investigativa y una Brigada que este continuamente recabando datos y trabajando», reseñó.

En cuanto el combate al narcotráfico, el Jefe señaló que a pesar de la poca cantidad de funcionarios en Investigaciones, pretende reforzar la tarea. «Quiero reforzar el K 9, con algún can nuevo, tenemos la experiencia de la raza Malinois, un perro muy olfateador y quiero reforzar esa área. La Brigada sigue trabajando muy bien, se acaba de desbaratar una boca de droga en Batlle y recabamos muy buena información con la detención de un recluso en cuanto a algunos hurtos. Justamente trabajamos en ese tema y tenemos algo más para hacer alrededor del tema droga también», agregó.

Khazzaka se refirió a casos sin resolver que preocupan. «Estuve recabando todos los antecedentes sobre lo ocurrido a un señor de apellido Naranjo, por lo que se va a empezar a trabajar nuevamente. Ya tiene directivas un oficial que trabajó en el caso ya que recibí familiares que me dejaron algunas notas que me parecieron importantes y a mí me quedan algunas interrogantes y me parece hay algunas cosas que se pueden hacer o profundizar. El otro hecho es el que ocurrió en Solís de Mataojo, por el cual leí un poco y encontré una serie de tips con algunas interrogantes. Voy a designar un oficial en el caso para ver si tratamos de esclarecer el hecho, sabiendo que pasó con las muestras que se recabaron y especialmente con Científica, más allá que es un área que tiene muchísima tarea», detalló.

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