EL LIBRO “DIONISIO DÍAZ” DE ENRIQUE MARTÍNEZ FUE PRESENTADO EN EL IFE.

 

Este pasado viernes en el Instituto de Formación en Educación, se desarrolló la presentación del libro sobre Dionisio Díaz; de Enrique Martínez quien nació en Montevideo 1983, cursó en Letras en Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Es comunicador social egresado del Centro de Educación Técnico Profesional. Se desempeño en la Guía del Ocio, El Observador, el Parque Tecnológico Industrial del Cerro y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

En el libro se desataca que 1929 fue el año de la muerte de Dionisio Díaz y de la tragedia de El Oro. Y también del nacimiento del mito del Niño Héroe.

Estos libros, basados en datos y testimonios -muchos de ellos hasta ahora inéditos- y en los resultados de una investigación de tres años, desarrollada, en buena parte en el departamento de Treinta y Tres, son la crónica de esos hechos.

El volumen contiene dos libros: el primero “Dionisio Díaz”, que se centra en la hipotética conexión entre la matanza de la familia Díaz, y el Crimen de la Estancia La Ternera, acaecido pocos días antes y a escasos kilómetros de distancia, en el cual resultó brutalmente asesinada Jacinta Correa, esposa del caudillo y terrateniente colorado José Saravia, hermano menor de Aparicio.

Y el segundo libro “El lirio del Pantano”, en cambio presenta un enfoque sin precedentes sobre el tema, en el que se devela un trasfondo de celos y crueldad, producto de amores contrariados, y se pone en evidencia un contexto que es imposible de omitir si se quiere comprender lo que en verdad pasó en las costas del arroyo El Oro, en mayo de 1929.

Basado en un estudio exhaustivo, el presente volumen en su conjunto apunta a constar las preguntas que hasta este momento hay sin encontrar respuesta.

 

“BUSCAMOS ACERCARNOS UN POCO MÁS A LOS HECHOS HISTÓRICOS”.

 

En la entrevista antes de dar inicio a la presentación en el IFE, “La Unión” junto a otros medios de prensa, dialogamos con Enrique Martínez Gette, quien al ser consultado, dijo que “en torno a la historia de Dionisio Díaz; puedo decir que durante 80 años hubo una versión oficial que estuvo acentada en el imaginario popular y colectivo. Esa historia nunca fue cuestionada, tenía un responsable, de los crímenes familiares, que fue el abuelo de Dionisio. A partir del año 2009 surgió un libro que ponía en cuestión esa versión, del periodista y escritor Matías Castro, y a partir de ahí surgió una serie de trabajos que revisaron la historia oficial. Este es uno de ellos y apunta a develar el trasfondo que había en esa situación familiar y alejarnos un poco del mito, de lo tradicional, y acercarnos un poco más a los hechos históricos”.

 

“HAY QUE REMONTARSE A LO QUE ERA LA EPOCA”

Indicó que “es una historia que no es aconsejable verla con los ojos desde el presente, hay que contextualizarla históricamente para comprender lo sucedido; hay que remontarse a lo que era el Uruguay rural en la década del ’30 y analizar a los personajes, a los protagonistas de esta historia a la luz de las categorías y los conocimientos propios de aquella época. Si lo miramos con una visión actual, desde el presente, no vamos a entender nada, se nos van a cruzar los cables y vamos a malinterpretar esas situaciones de vida. Quizá en la historia de Dionisio lo que sucede, al analizarla, al estudiarla, terminamos descubriendo determinados hechos que pueden resultar escandalosos para un habitante de este siglo, un residente en el medio urbano. Eran manera de vivir, formas de vida que se desarrollaban de acuerdo a las condiciones. Tenemos que entender a la familia de Dionisio en el contexto, en el entorno de una familia campesina, en una sociedad rural”.

 

APARECIERON NUEVOS TESTIMONIOS

Al hacerle referencia que de igual modo, su caso es icónico, mencionó que “lo que la hace tan importante a la historia es la figura de Dionisio. Es un drama familiar, social, de los tantos que hay, que sucedieron y sucederán, lamentablemente, pero a esta historia lo que la saca de lo cotidiano es la figura de Dionisio, la hazaña del niño héroe y haber salvado la vida de su hermana. Eso es lo que hace que estemos hablando ahora de esta historia”.

Al preguntar como llega a esta historia?, señala Martínez, que “en 2014 me comuniqué por primera vez con vecinos del lugar, quienes me dijeron que habían aparecido nuevos testimonios de la tragedia y que tenía que viajar al departamento de Treinta y Tres, porque había vecinos que nunca habían hablado, que por primera vez se animaban a contar la historia desde otro lugar. Desde 2014 a 2017 me trasladé reiteradas veces y con el apoyo de muchos vecinos de la zona, gente que conoció a esta familia, que la respetaba, que trabajaba con ella, se animó a brindar testimonios desde el marco del respeto, del cariño, del afecto que tenían.

Yo tenía muy arraigada la versión oficial, la había escuchado en la escuela, en materiales bibliográficos y escolares, en Charoná, en libros y en la escuela se comentaba también, pero cuando uno encuentra el trasfondo de todo lo que había detrás de esta historia, todo cambia”.

 

LA GENTE TUVO MUCHO MIEDO

Consultado también, el por qué? de los motivos de esos testimonios que ahora sí se animan a contar la historia desde su perspectiva, indicó que “en aquel tiempo incidía el miedo, en un lugar donde había una baja presencia del Estado, donde la autoridad policial era la que mandaba en todo, y sin dudas que los vecinos estaban muy expuestos a situaciones de arbitrariedades. Había que entender lo que eran los policías de campaña en aquel tiempo, con sus propias leyes y culturas y no determinados procedimientos policiales, ni formación, sino que más bien eran agentes que ingresaban al servicio por determinadas filiaciones políticas, por determinados contactos. No era la policía que conocemos hoy, con determinados protocolos, normas y procedimientos. La gente tenía miedo de hablar, sabían que la persona que hablara en aquel momento no tenía garantías de ningún tipo y podía recibir represalias, tanto ellos como sus familias”.

 

OTRO CRIMEN VINCULADO

Además el libro se vincula con otro crimen, el de la estancia La Ternera, donde un Saravia mata a la mujer, señalando el escritor “José Saravia mandó matar a la mujer debido a que ella le había solicitado el divorcio, lo que significaba una pérdida cuantiosa de su fortuna. La particularidad de esta situación es que hay vecinos del lugar que dan cuenta que Juan Díaz, el abuelo de Dionisio, cumplía tareas de peón casero para José Saravia, y que José Saravia, cuando le solicitó el divorcio no estuvo dispuesto a aceptar y buscó comprometer a varios peones sobre los cuales él mandaba en todos los sentidos. Uno de esos peones era el abuelo de Dionisio, Juan Díaz, que había ofrecido una oferta de pago en tierras a cambio de la vida de su mujer. Supuestamente esa reunión se mantuvo a puertas cerradas en La Ternera y en ese momento el abuelo de Dionisio se negó tajantemente a cumplir con el encargo. Le dijo que era una persona pobre pero honrada y que de ningún modo era un asesino, que no iba a cometer ese asesinato. Lo que es muy curioso, y ahí entra el tema histórico a jugar un papel fundamental es que 11 días después que Jacinta Correa fue asesinada, la mañana del domingo 28 de abril de 1929, también es asesinada la familia de Dionisio, y hay vecinos, en cuanto a esas mismas líneas testimoniales, refieren que fue José Saravia quien mandó asesinar a la familia de Dionisio porque tenía testigos en contra, y cuando empezó a verse seriamente comprometido ante la Justicia debía eliminar pruebas. La particularidad es que no se puede saber a ciencia cierta qué sucedió”.

 

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