“LOS DERECHOS HUMANOS EN UN ESTADO DE DERECHO” A CARGO DE LA JUEZ MARIANA MOTA

 

 

En instalaciones de Casa de la Juventud, “Edmundo Quaglia” invitada por el Grupo “Gru – Charlas” del lugar, se recibió este pasado jueves 4 de mayo a la Jueza Mariana Mota.

Mariana Mota es una jueza de Uruguay. Se desempeñó como magistrado en el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal de 7º Turno de la ciudad de Montevideo, donde investigaba más de 50 denuncias por violaciones a los derechos humanos vinculadas a la última dictadura militar.

En 2010 condenó al ex presidente y dictador Juan María Bordaberry por delitos de atentado contra la Constitución, desaparición forzada de personas y homicidio político.

Fue trasladada a un juzgado civil en el año 2013 por orden de la Suprema Corte de Justicia, lo que ocasionó una polémica en torno a los posibles motivos de dicho traslado, y generó diversas manifestaciones de rechazo por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.

 

“QUE SE ENTIENDE POR DERECHOS HUMANOS?”

En Salón Multiuso “Provence Rezk” del Centro Diocesano Casa de la Juventud y antes de dar inicio a la charla dirigida al público en general, los medios de prensa, tuvimos oportunidad de hablar con la Jueza, quien dijo que el contenido de la charla, trataba como su título “Los Derechos Humanos en un Estado de Derecho”.

El planteo, la propuesta es hablar de los Derechos Humanos en ese contexto de Estado, qué se entiende por Derechos Humanos, cuáles son sus características, cómo está regulado en nuestra Constitución, nuestro ordenamiento jurídico nacional e internacional, los límites y las posibilidades que tenemos los habitantes de este país en poder reclamar la vigencia y la protección y las garantías de los Derechos Humanos. Después mi idea es poder charlar con los presentes para poder dar un poco más de contenido a los intereses que puedan desarrollarse a partir de eso. Qué se siente, qué se entiende por Derechos Humanos, qué entiende el público o cómo lo vivencia y cuáles son las dificultades que se pueden tener cuando se invocan, cuando se reclaman en el diario vivir, ante la administración central o cualquier organismo público. En eso, en particular, cómo actúa el Poder Judicial en esa protección de los Derechos Humanos”.

 

PREOCUPACIÓN

Mariana Mota, dijo que “una de las preocupaciones, es dar a conocer realmente qué es Derechos Humanos, que no es algo tan inalcanzable o tan como título grandilocuente sino una característica inherente a la persona humana y que la tenemos continuamente y que a veces, sin darnos cuenta, los estamos ejerciendo, invocando, reclamando la protección sin tener a veces cabal idea de qué es un Derecho Humano y cómo el Estado, desde sus diferentes organismos, debe darle protección y saber que tiene esa función primordial”.

 

SITUACIÓN DE URUGUAY

Al consultarla cuál es la situación de Uruguay en ese aspecto?, indicó que “siempre los Derechos Humanos en su carácter progresivo y de perfectibles, siempre hay un camino para recorrer y para mejorar. Si nos ponemos a pensar en lo que ha sido, por poner un ejemplo, el derecho a la salud, cómo ha ido evolucionando en el tiempo, cómo se ha universalizado o tratado de hacer más accesible a ese derecho, creo que ha mejorado en el tiempo. Hay otros que a veces están en coyunturas mucho más difíciles, a veces se discute el derecho a la educación, si realmente se está brindando como corresponde, los reclamos que puede haber desde los sectores específicos de ese colectivo. Entonces, es según con quién se compare, que el país puede estar mejor o peor, en escalas o en evaluaciones internacionales no está mal parado, pero nosotros desde nuestra realidad vemos que faltan cosas por recorrer. Principalmente creo que falta que conozcamos nuestros derechos y cómo reclamarlos y cómo colaborar o coactuar en la formación de esos derechos. No solamente ejercerlos y reclamarlos, sino producir las mejoras. Somos partícipes, son nuestros derechos y debemos contribuir a que la administración, que es la que tiene que garantizar, desarrollarlos y protegerlos, haga bien su trabajo. No solamente reclamarlos sino también ser copartícipes en esa producción, en ese mejor hacer. En ese sentido considero que es un camino interesante para hacer, empoderarnos de nuestros derechos y poder trabajar juntos con la administración, exigir ese trabajo conjunto, porque nosotros también somos Estado, el Estado no es una entelequia, una cosa abstracta, se concreta en este tipo de cosas. Hay que empezar a hacerlo. Es un desafío interesante, conocer lo que queremos es empezar a caminar en eso. Primero conocerlo y después pongamos en común lo que nos falta, lo que queremos y vayamos por esas reformas, por esos cambios”.

 

“LOS DERECHOS HUMANOS…ES QUE ME TRATEN BIEN”

Sabemos que no todos los uruguayos entienden o perciben esa situación, por lo que la entrevistada, al hacerle referencia al tema, indicó que “el derecho está siempre, pero cuando se pierde la vida, cuando se vulnera gravemente la integridad física uno deja de pensarlo como tal.

Porque  Derecho Humano es que me traten bien en una administración, el poder tener acceso a un medicamento y que ese medicamento no me lesione. Hay formas de ejecutar y de poder entender como Derechos Humanos cosas que son tangibles, cotidianas y no necesariamente tenemos que relegarlos a esos conceptos más abstractos y más extremos”.

Mota, dijo que visualiza a la región en cuanto a Derechos Humanos, de una manera complicada, “está difícil, convulsionado, lo que pasó hace poquito en Argentina con pretender poner el 2×1 a los represores por delitos de lesa humanidad es un retroceso importante.

Pero la historia de los Derechos Humanos ha sido siempre esa. Se ha ido avanzando en base a vulneraciones y a evidenciar las carencias en la lucha de reclamos de esos derechos. Siempre es parte de la historia de los Derechos Humanos estas situaciones”.

 

“SERÍA UN GRAN HONOR”.

Al consultarle qué significa que organizaciones de defensa de los Derechos Humanos la postulen para integrar el Instituto Nacional de Derechos Humanos?, dijo que “es un honor muy grande, porque significa que las organizaciones consideran que puedo hacer desde ese lugar algo por los Derechos Humanos. Y si desde mi trayectoria como juez eso ha servido o lo han valorado en ese sentido, para mi es un honor muy grande. La palabra la tiene el Parlamento, que lo vote y lo avale. De mi lado sería fantástico”.

 

“FUE REALMENTE UNA SORPRESA”.

Por ultimo y no menos importante, los periodistas hicieron referencia a la cantidad de personas que se manifestaron contra su traslado en el año 2013, por lo que la Juez dijo que “realmente fue una sorpresa, me desbordó. No lo pensaba. Ahí fue como que dimensioné la relevancia de lo que se estaba haciendo. Entendía que mi trabajo era acercar la justicia que había sido denegada durante muchos años por la Ley de Caducidad y luego entorpecida o enlentecida por administraciones anteriores. Para mi era un reclamo de gente postergada, de delitos gravísimos, que siguen siendo postergados”.

 

“A LOS CASOS SE LES PUSO OTRA VELOCIDAD”.

Al indicarle que los casos en los que ella había trabajado, han quedado quizás algo detenidos, señaló que “se les puso otra velocidad, pareciera, no se ve mucha avance, lo miro desde afuera, lo sabemos desde la prensa, y por otros organismos que siguen trabajando en Derechos Humanos más vinculados a las causas, hay otros  obstáculos, otras dificultades y causas, se ha reclamado y se sigue reclamando al Estado que sea más rápido en la ejecución de esas políticas, pero bueno la situación es esa”, afirmó.

 

“HAY UNA PARTE DE LA HISTORIA QUE NO SE CUENTA”.

Respecto al período de la dictadura, también quisimos saber si hay mucho para saber todavía?, por lo que destacó que “hay mucho, porque hay toda una parte de la historia que no se cuenta, se ha hecho foco y está bien, que es hacer foco en los más graves delitos, como fueron las desapariciones, las muertes en prisión y torturas. Pero tenemos que tener super claro que esta dictadura no fue solamente a un grupo de personas, fue a toda la sociedad, hubo un contingente muy grande de uruguayos exiliados, otro muy grande de uruguayos perseguidos políticamente, destituidos, y esa gente está invisibilizada, como que acá hubo un enfrentamiento entre dos bandos, unos por un lado, otros por otros. La teoría de los dos demonios. Pero hubo una afectación de toda la sociedad, fue un país totalmente vigilado, todos los funcionarios públicos estaban clasificados de acuerdo a su grado de peligrosidad. Es un país chico, todo puede ser controlado, todos estaban vigilados y afectados en mayor o menor grado, pero quedaron como muy disminuidas ante vulneraciones tanto más graves y cuando no se avanza en la investigación de esas vulneraciones más graves, ponerse a investigar las posteriores es como banalizar las más graves. Es importante verlo como una globalidad. Toda la sociedad estuvo afectada, y eso no se ha analizado, no se sabe, no se ha hecho juicio sobre destituidos, sobre exiliados”.

 

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