No sólo temporales; Manos chicas pero destructivas

No sólo temporales

Manos  chicas pero destructivas

No es que nos llame la atención como una sorpresa, pero sí que nos mueve en lo más íntimo, por tratarse de hechos realmente destructivos en manos de chicos muy chicos. Es como ahora muchos de nuestros conciudadanos menores es como que traen a la grifa una marca llena de destrucción. Va uno no sabe si ya vienen y/o se hacen en un corto lapso de tiempo en éste planeta. Quizás seamos nosotros mismos los que contribuimos a ello directa e indirectamente en ésta formación inicial. Nosotros decimos está todo hecho pelota, no hay límites y que se yo cuanta cosa más. Pero vamos más lejos aún, no hay, no existe, una adecuada formación de nuestros chicos por sus propios padres, por su propia familia, y vaya que se hace difícil esperar por los demás.

Vamos al grano, al porqué de esto que quizás todos de alguna manera lo sabemos y al menos lo tenemos incluido en el conocimiento diario. Vimos en éstos días, en pleno día, como algunos chicos destruían de alguna forma parte de un complejo deportivo que tiene una institución del medio que lo sabemos lucha titánica, lucha desde hace mucho tiempo contra la destrucción a que se ve sometida desde distintos ángulos, por depredadores del lugar en muchos casos. Al estar con amigos conversando de pasada, como lo hacemos en gran parte de la ciudad, escuchamos fuertes ruidos en los techos, de una parte de esa entidad. Ante nuestra sorpresa, dado que no veíamos desde el lugar en que estábamos lo que ocurría, nos dicen, son gurises que están rompiendo los techos. Ah! Pensé que lo estaban cambiando personas mayores. No, todos los días suben chicos y no tanto y van rompiendo las chapas como entrenamiento. Una de las personas silba y les grita que dejen de romper, bajan del techo miran y seguramente por lo visto o mejor lo que uno logra darse cuenta “nos putean ferozmente” y se van. Pero siempre dentro del predio de la entidad deportivo-social y todo lo demás. Llegan a otro sector más alejado a nuestra posición e inician la misma tarea, golpes e intentan romper esa parte del amplio local. Ya nadie les dice nada y están un tiempo tratando de sacar chapas y otros materiales. Nos cuentan es de todos los días, no hay quien los pare, y lo peor, nos cuentan que si alguien va y los observa a buenas por lo que hacen los insultos no tienen frontera.

¿Qué está pasando? Una de las miles de preguntas, pero más que ello, quienes tienen de alguna forma la responsabilidad de mantener el orden y el respeto hacia los demás pero lo que es peor acerca de la propiedad ajena, en el caso de ellos mismos por los servicios que desde allí se brindan con mucho esfuerzo.

¿Dónde está la educación? ¿Por dónde pasa el discurso político? ¿Por dónde pasa la educación de aula que antes teníamos? ¿Ahora no hay más? Sólo la educación pasa por alguna matemática, algo de lectura y poco más, educación nos da la sensación que va más allá. Que se puede esperar de chicos, que no son tanto porque saben lo que hacen, cuando sean un poco más grandecitos. Qué lástima, que mal camino que ha tomado la sociedad toda, pero que lástima por quienes dicen guiarla. ¡Ojo! Van por mal camino, es demaciado lo que se ve en muchos lugares, ¿las autoridades lo verán? ¿No será que por acá Dios no pasó?

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